
28 años después los autores de esta aventura de acción no han dejado de crear obras maestras. Regresar a Murasama explica bien por qué
Fue el juego que me hizo enamorarme de Vanillaware, pero también darme cuenta de que detrás de sus preciosistas gráficos bidimensionales había mucho más. Muramasa puede parecer un hack and slash 2D cualquiera, pero tenía una base muy distinta que invitaba a aprender y dominar el movimiento tanto de Momohime como de Kisuke. De hecho, era tan diferente que, cuando el juego llegó por primera vez a Wii, no terminó de convencerme por el control. Por ejemplo, no teníamos un botón de salto, s
