Este minuto lo dedico a “la paradoja Quiroz”. Mañana, de no mediar un imprevisto insólito, el Gobierno habrá terminado de aprobar en el Parlamento su megarreforma económica, el plan Quiroz. Un gran triunfo político porque contiene cambios profundos, como la primera rebaja de impuestos a las empresas en 36 años, porque lo hizo rápido, democráticamente y con el Congreso que hay. Pero, al margen del indiscutible éxito, desde el miércoles el ministro Quiroz deberá dedicarse de lleno a lo que Roberto Méndez, al que tuve la oportunidad de entrevistar hace unos días, llama “la emergencia del pesimismo” que estamos sufriendo