En 2004, Johnny Depp compró una isla tras rodar Piratas del Caribe por 3,6 millones de dólares: "No creo haber visto jamás un lugar tan puro y hermoso"
En 2004, tras el arrollador éxito de Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra, Johnny Depp decidió cumplir uno de los sueños que había tenido durante años: tener su propia isla privada. La encontró en las Bahamas, un lgar de aguas cristalinas como los que había conocido mientras rodaba el blockbuster que lo convertiría en una de las mayores estrellas de Hollywood, y por tanto una de las mejor pagadas. Le costó 3,6 millones de dólares, y parece que valió la pena. Ubicado en

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