Cuando el trono de Japón se decidió en un combate de lucha libre con superpoderes
De todas las historias sobre luchas entre sucesores al trono, puede que la más surrealista se la debamos a Japón. Allí, en el año 858, los dos candidatos a suceder al emperador Montoku estaban lo suficientemente descompensados como para no poder jugárselo a guantazo limpio. Ganar por la fuerza a un niño de ocho años estaría mal visto, así que decidieron jugárselo a lo grande. El nuevo emperador lo decidiría una competición de caballos de carreras y otra de sumo. Como el apoyo de u...

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